Spam por todos lados

Se llama spam, correo basura o sms basura a los mensajes no solicitados, habitualmente de tipo publicitario, enviados en cantidades masivas que perjudican de una u otra manera al receptor. Aunque se puede hacer por distintas vías, la más utilizada entre el público en general es la basada en el correo electrónico. Otras tecnologías de internet que han sido objeto de correo basura incluyen grupos de noticias usenet, motores de búsqueda, wikis, foros, blogs, también a traves de popups y todo tipo de imagenes y textos en la web. El correo basura también puede tener como objetivo los teléfonos móviles (a través de mensajes de texto) y los sistemas de mensajería instantánea como por ejemplo Outlook, Lotus Notes, etc.

 

Una carpeta Kmail llena de correos no solicitados recibidos en un corto per�odo.

 

Una carpeta Kmail llena de correos no solicitados recibidos en un corto período.

El correo basura mediante el servicio de correo electrónico nació el 5 de marzo de 1994. Este día una firma de abogados de Canter and Siegel, publica en Usenet un mensaje de anuncio de su firma legal, el cual en el primer día después de la publicación, facturó cerca de 10.000 dólares por casos de sus amigos y lectores de la red. Desde ese entonces, el marketing mediante correo electrónico ha crecido a niveles impensados desde su creación.

El correo basura por medio del fax (spam-fax), es otra de las categorías de esta técnica de marketing directo, y consiste en enviar faxes masivos y no solicitados a través de sistemas electrónicos automatizados hacia miles de personas o empresas cuya información ha sido cargada en bases de datos segmentadas según diferentes variables.

En España el correo electrónico no solicitado está terminantemente prohibido por la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSICE), publicada en el BOE del 12 de julio de 2002. Aparte, a los poseedores de bases de datos de correos electrónicos se les podría aplicar la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) por tratarse de datos de carácter personal. De hecho, las sentencias en España referidas al correo electrónico no solicitado están relacionadas con esta ley; sin embargo, dicha ley no hace mención de la palabra “Spam”.

Historia del término

El origen de la palabra spam tiene raíces estadounidenses con unas curiosas derivaciones socio-culturales:

La empresa chacinera (charcutera) estadounidense Hormel Foods lanzó en 1937 una carne en lata originalmente llamada Hormel’s Spiced Ham. El gran éxito del invento lo convirtió con el tiempo en una marca genérica, tan conocida que hasta el mismo fabricante le recortó el nombre, dejándolo con solo cuatro letras: Spam. El Spam alimentó a los soldados soviéticos y británicos en la Segunda Guerra Mundial, y desde 1957 fue comercializado en todo el mundo. En los años 60 se hizo aun más popular gracias a su innovadora anilla de apertura automática, que ahorraba al consumidor el uso del abrelatas.

Fue entonces cuando los Monty Python empezaron a hacer burla de la carne en lata. Su divertidísima costumbre de gritar la palabra spam en diversos tonos y volúmenes se trasladó metafóricamente al correo electrónico no solicitado, que perturba la comunicación normal en internet.

En un famoso sketch de 1970 (Flying Circus) los comediantes británicos representaban a un grupo de hambrientos vikingos atendidos por solícitas camareras que les ofrecían “huevo y panceta; huevo, salchichas y panceta; huevo y spam; huevo, panceta, salchichas y spam; spam, panceta, salchichas y spam; spam, huevo, spam, spam, panceta y spam; salchichas, spam, spam, panceta, spam, tomate y spam, …”. La escena acababa con los vikingos cantando a coro “Spam, spam, spam, spam. ¡Rico spam! ¡Maravilloso spam! Spam, spa-a-a-a-a-am, spa-a-a-a-a-a-am, spam. ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! ¡Rico spam! Spam, spam, spam, spam”.

Como la canción, el spam es una repetición sin fin de texto de muy poco valor o ninguno, que aplicado a los mensajes electrónicos, se refiere a los mensajes enviados de forma masiva y dirigidos a personas que, en principio, no desean recibirlos.

La mayor parte de los mensajes (más del 40%) proceden de Estados Unidos (a pesar de que allí está prohibido), seguido por Corea del Sur (15%) y China (12%).

El 95% de los correos enviados son spam

El spam es un fenómeno que lejos de solucionarse, está cada vez más enquistado y supone un problema mayor para particulares y empresas. No sólo no desciende el número de mails fraudulentos que circulan por la Red, sino que su porcentaje sobre el total de los correos enviados aumenta año tras año. Es un hecho irrefutable.

Démosle un vistazo sino a los datos: en el 2001, sólo el 5% del correo era spam; tres años después, ese porcentaje ya era del 70%; en el 2005, rozaba el 85%; en el 2006, alcanzó la barrera del 90%; en el último año, ya se ha situado alrededor del 95%. Todos estos son datos que he encontrado en el último informe que ha presentado Barracuda Networks.

En mi caso particular, y por más que en el servidor utilizo SpamAssassin y en mi ordenador tengo preconfiguradas cientos de reglas en Thunderbird para identificar el correo no deseado, a diario se me cuelan en la bandeja de entrada no menos de 10 mensajes basura de los cientos -a veces miles- que me envían. Incluso en las cuentas de GMail, que no hace tanto parecían invulnerables a esta lacra, cada vez me encuentro con más spam.

Con estos mimbres encima de la mesa, y dado que nada indica que a nivel internacional se vaya a poner en marcha una legislación con pies y cabeza que trate de frenar el correo basura, la cosa no hará sino empeorar en los años venideros. Y pensar que en enero del 2004 Bill Gates predijo que en sólo 2 años el spam sería cosa del pasado… sonrisa

 


 

 

 

 

 

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